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“Ha sido una tranquilidad poder teletrabajar durante la cuarentena”

Además de nuestros comerciales, obligados desde el primer momento a teletrabajar durante el confinamiento, en Coreti otros de nuestros compañeros han tenido o han preferido trabajar desde sus hogares durante el estado de alarma y las semanas más complicadas de la crisis sanitaria por el COVID-19.

En algunos casos ha sido para evitar riesgos innecesarios para la salud propia y para proteger la de los demás, pero también por motivos de conciliación e, incluso por cuidado de familiares. Desde Coreti se han puesto todos los medios para que pudiesen realizar el trabajo en perfectas condiciones, a pesar de la distancia.

Como en todas las experiencias de la vida siempre hay cosas positivas y negativas, también en el teletrabajo. Así nos lo cuentan Carmen Seijo, Celso González o Carlota Criado, tres de los compañeros que por uno u otro motivo han pasado la cuarentena realizando su labor diaria en Coreti desde sus hogares.

Nuestra compañera Carmen Seijo, técnico de organización, se encuentra embarazada de 25 semanas y, para evitar cualquier riesgo para ella y la pequeña que lleva dentro, ha trabajado desde su domicilio durante el confinamiento. Lo que peor ha llevado de pasar de su trabajo presencial al teletrabajo dice que ha sido la adaptación al medio, habituarse a su nueva oficina en casa. También nos cuenta que le ha resultado complicado “aprender a separar el espacio/tiempo de trabajo del espacio/tiempo de ocio o descanso”. La pérdida de visión de la empresa, el contacto con la fábrica y con los compañeros considera que es otro de los contras de trabajar desde casa.

Por el contrario, ha sido una experiencia positiva por varios motivos. Primero por una mayor tranquilidad “al no tener que acudir al centro de trabajo durante el pico de la pandemia”, nos dice. En segundo lugar, porque le ha permitido una mayor flexibilidad, aprovechando mejor las horas de máxima concentración y dilatando ese tiempo de concentración al estar sola. A esa concentración también ayuda el poder personalizar el “nuevo centro de trabajo” acondicionando el espacio y disfrutando de silencio o música según cada momento.

Durante el confinamiento Celso González, nuestro director de Producción, ha tenido que relevarse con su mujer para el cuidado de sus pequeñas Ana y Maruxa, algo que ha sucedido en muchos hogares a causa de la irrupción en nuestras vidas del COVID-19. Su esposa ha tenido que hacer trabajo presencial por lo que a él le ha tocado trabajar desde casa. Según nos comenta el teletrabajar “supone un distanciamiento visual del día a día y de la fábrica, pero sí es cierto que logras una mayor concentración para trabajos que lo requieren”.

Para él lo más difícil ha sido trabajar sin los indicadores visuales que te ofrece el trabajo diario de producción y también el que en el hogar “no es fácil separar los tiempos para el trabajo y para la familia”.

Carlota Criado se encarga de las redes sociales en nuestra compañía y para cuidarse y cuidar a los demás ha realizado su labor desde su piso. No ha sido complicado para ella pasar de un trabajo presencial al teletrabajo, de hecho, indica “no es algo nuevo para mí” y remarca que su labor es “100% compatible con el teletrabajo”.

Como ella misma nos resume “la gran ventaja del teletrabajo según mi experiencia es que trabajas con mayor comodidad, al fin y al cabo, estás en tu casa y tienes mayor concentración”.

Aun así, destaca que “lo peor de teletrabajar en cuarentena ha sido que siempre tenía la sensación de estar en la oficina”. El no poder salir de casa ni a dar un paseo o tomar algo con los amigos, ni siquiera ir al gimnasio, ha provocado que esta sensación de no desconexión fuese mayor. El contacto con los compañeros también es otro de los contras más comunes, de hecho, es lo que más se echa de menos.