EL DE LA ETIQUETA ADHESIVA, UN LENGUAJE PROPIO (PARTE 1)

La actual situación de crisis sanitaria por el COVID-19 ha creado un vocabulario único y exclusivo. La nueva jerga nos ha enseñado palabras que antes no conocíamos o no utilizábamos. Ahora hablamos casi diariamente de coronavirus, de COVID-19, SARS2, Test PCR, cuarentena, confinamiento, desescalada, y un largo, largo etcétera.

En Coreti y en nuestro sector también tenemos un “argot” propio, incluso más concreto que el que pueda tener la industria de artes gráficas en general. Un lenguaje que, a veces, no todo el mundo entiende.

Cuando hablamos de rotativo, estamos hablando del modo de impresión habitual en etiqueta autoadhesiva, una impresión en continuo y en bobina. Para la amplia mayoría de trabajos en las prensas de flexografía necesitamos aprovisionarnos de ciertos utillajes, elementos necesarios para la impresión, como son los clichés (placa flexible con relieve hecha de fotopolímeros), así como los troqueles (planchas con figuras con bordes cortantes por presión).

Al troquelar estamos dando forma a las etiquetas que hemos fabricado. Y nuestras máquinas van desmallando, es decir, van eliminando la malla o el esqueleto de material sobrante que rodea la etiqueta una vez «recortada».

En otras máquinas de las que disponemos solemos hacer acabados para nuestras etiquetas, es decir, aquellos efectos que las hacen únicas, las personalizan y les proporcionan mayor valor añadido. Para ello podemos utilizar stamping, film de película metalizada en distintos colores, para su aplicación es necesaria una plancha de termo, pues se aplica con calor. Otro tipo de acabados son el relieve con barniz serigráfico o tipo braille, el golpe seco o el clavado. Los dos primeros resaltan al alza una imagen, un texto o el propio material. El tercero, por el contrario, hunde el papel buscando destacar una imagen o un texto en la etiqueta.

En las prensas de impresión digital HP Indigo, pensadas para la impresión en rotativo y para la etiqueta autoadhesiva, imprimimos en cuatricromía (CMYK, con los cuatro colores primarios) e incluso en tricromía (sólo con tres de ellos).

Empalmes

Las bobinas de papel con las que producimos nuestras etiquetas adhesivas pueden traer empalmes. En casos excepcionales, las etiquetas que llegan en rollo a casa de nuestro cliente pueden incorporar algunos. Se trata de una unión, hecha normalmente con cinta adhesiva, para obtener una mayor longitud del material partiendo de dos bobinas.

Si hablamos de adhesivos, básicos en nuestra industria, debemos tener presentes los permanentes y removibles o reposicionables. Los permanentes suelen ser acrílicos (base agua) o hotmelt (base caucho). Este último, al ser más gomoso, puede exudar, es decir, rezumar el adhesivo del borde una bobina o etiqueta debido a un exceso de calor o de presión.

Para proteger una etiqueta y su impresión podemos utilizar plastifilms,  laminando así dos materiales con una capa fílmica transparente sobre el papel principal de la etiqueta. En algunos casos, cuando se considera necesario o a petición del cliente puede aplicarse también un barniz protector.

Desde 2017 en Coreti estamos certificados en BRC/IFS, dos sellos que garantizan la seguridad de las etiquetas que fabricamos, sobre todo para el sector de la alimentación. Aseguramos, entre otras cosas, que las etiquetas cumplen con los límites de migración que establece la regulación europea, en base al uso alimentario indicado.

Continuará…

Usuario en HP Indigo
Fuente: Coreti y Manual FINAT.