
Pues bien, Xulio lleva más de 21 años trabajando en Coreti, conoce cada “recuncho”, anécdota, truco e historia de nuestra empresa y, acercándose el día de su jubilación, hemos querido charlar un rato con él.
Xulio, ¿Qué es lo que Coreti te ha aportado, tanto profesional como personalmente, durante todos estos años?
Llevo trabajando en Coreti casi 22 años así que es de imaginar todo lo que me pudo aportar, que ha sido mucho. A lo largo de este tiempo ha habido muchas preocupaciones, pero también inmensas satisfacciones y eso, junto con la relación con mis compañeros, es con lo que me quedo.
He de decir que al principio me costó tomar la decisión de venir a Coreti, porque llevaba tiempo trabajando en otra empresa y, sobre todo, porque con 43 años no sabía cómo iba a ser eso de cambiar y comenzar de nuevo. De hecho, cuando llegué aquí toda la plantilla era muy joven, eran unos “meniños” como digo yo, con lo que me sentía el padre de todos ellos (se ríe).
Pero finalmente todo resultó bien y tengo que decir que la decisión que tomé ha sido todo un acierto. El trabajo en Coreti siempre me gustó, pues aquí estamos creando cada día, aunque no seamos diseñadores. Cada día pensamos en cómo fabricar cada etiqueta, porque ninguna es igual a otra y cada una tiene su complejidad.
¿Qué piensas de Coreti como empresa? ¿Y de su equipo de trabajadores?
Hoy en día Coreti no tiene nada que ver con lo que era en sus inicios. Evolucionó con los tiempos y se modernizó, no sólo tecnológicamente, sino también y mucho en el aspecto humano. Creo que otras grandes compañías de nuestra comunidad, aun pudiendo, no evolucionaron tanto humanamente como nosotros.
En Coreti siempre se potenciaron y se pusieron en práctica iniciativas de confraternización e unión, buscando hacer piña con su gran equipo humano.
¿Echarás de menos esto cuando te retires?
Sí, claro que lo echaré de menos, sin duda. Aquí dejo a gente a la que le tengo un enorme cariño. Aunque esto es un hasta luego, a todos ellos los veré fuera de Coreti y seguiré manteniendo el contacto.
Como decía la famosa canción, además de tus clases de inglés, los amigos y tú familia ¿A qué dedicarás el tiempo libre?
No sé, hay muchas cosas que quiero y que me gusta hacer como ir al cine, leer, escuchar música o visitar museos y seguir de cerca todo lo que tiene que ver con el arte. Y vivir en una ciudad como A Coruña me permite poder hacer muchas de estas iniciativas culturares y de ocio de las que gusto y con las que disfruto.
Aprovecharé sin duda para retomar otra de mis pasiones, la de viajar. Y seguro que lo primero que me planteo es hacer el Camino de Santiago, esta vez desde Roncesvalles, como tiene que ser.
Pero la verdad no me preocupa el tiempo libre, pues si se quiere siempre hay cosas que se pueden hacer.

