Buenos tiempos para el reciclaje

A pesar de todo lo que estamos viviendo tenemos que decir eso de que <<no hay mal que por bien no venga>> sobre todo para el medio ambiente, al que le hemos dado un respiro con nuestro confinamiento y reducción drástica de la actividad. Estas últimas semanas hemos podido ver en los medios de comunicación las carreteras vacías e, incluso, imágenes de satélite que muestran la reducción de la contaminación en todo el planeta. Es la primera vez en muchos años que desde la India se puede ver el Himalaya y en Venecia el agua de sus canales totalmente limpia.

Igualmente nos ha alegrado conocer que en nuestro país crece el interés por reciclar y por hacerlo cada vez mejor. Así se desprende del aumento de consultas al asistente virtual de reciclaje de Ecoembes (AIR), que ha recibido un 45% más de preguntas desde que se ha decretado el estado de alarma. Muchas de ellas relacionadas con cómo y dónde depositar los guantes y mascarillas, los principales residuos que genera la pandemia por COVID 19. Desde la entidad informan que siempre se tirarán en el cubo de restos (basura normal), nunca en el azul o el amarillo.

En Coreti, desde luego, seguimos trabajando igual de involucrados con el respeto al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, manteniendo el principio de sostenibilidad como fundamental en nuestra política. Por ello continuamos reciclando, separando, reutilizando y persiguiendo nuestro objetivo de residuos “0”, en base a las directrices de nuestro Plan de Economía Circular.

Nosotros también hemos notado un interés cada vez mayor por parte de muchos clientes por reciclar más y mejor. Este interés ha hecho que nazcan de ellos propuestas como la reutilización de canutillos, y que quieran saber más de nuestro modo de reciclar el soporte de las etiquetas a través del programa RafCycle en el que participamos. Con él hemos logrado convertir en un recurso el principal residuo de nuestro sector, el papel glassine, dando hasta ahora una segunda vida a más de 27 toneladas. Esta iniciativa está abierta a cualquier empresa que, por sus dimensiones, tenga la capacidad de generar y separar la cantidad suficiente de este residuo y hacer viable su recogida.

Fuente: Coreti, Revista IDE, Ecoembes, UPM Raflatac.