DE CAMINO A UNA SEGUNDA VIDA CON EL PROGRAMA RAFCYCLE

En Coreti llevamos casi dos años participando orgullosos en el programa de recogida, para su reciclaje, del papel soporte de nuestro proceso productivo. Un residuo que, gracias a esta iniciativa, hemos convertido en recurso, siguiendo la filosofía de la Economía Circular.

Después de este tiempo hemos querido saber y conocer en profundidad de la mano de Joss Ramel, Packaging Solutions Manager, Spain & Portugal de UPM Raflatac, el proceso que atraviesa el papel soporte que separamos y guardamos y que viaja media Europa para revalorizarse.

Las grandes cajas de RafCycle colocadas en palés europeos esperan a ser recogidas en nuestras instalaciones. Una vez se las llevan comienzan un largo viaje hasta Alemania donde afortunadamente le darán una segunda vida.

– ¿Dónde se encuentra la empresa que lo revaloriza? ¿Se dedica únicamente a esto?

La empresa se encuentra en Alemania, en la ciudad de Plattling para ser más exactos. En esa planta se fabrica pulpa de papel que se transforma a posteriori en papel.

– ¿Pertenece a UPM Raflatac?

En realidad, la fábrica pertenece al grupo UPM, que es el líder mundial en la fabricación de papel. UPM Raflatac es una filial de este grupo que se dedica a la producción de papel autoadhesivo.

– ¿Una vez llega allí el residuo, cual es el proceso que se inicia para darle una segunda vida?

Hay un proceso inicial que consiste en retirar la silicona del soporte.  A partir de ese momento se convierte en pasta para fabricar un nuevo papel. Con él se vuelve a producir más papel soporte, claro ejemplo por tanto de economía circular.

– ¿Cómo de sostenible es este proceso?

Es totalmente sostenible, permite no utilizar materias primas vírgenes, pues se vuelve a crear un nuevo material a partir de un residuo. Con este proceso estamos dejando recursos libres que pueden utilizarse para otros fines.

– ¿Cuáles son las salidas básicas a este residuo? ¿En qué nuevos productos se convertirá?

Podemos fabricar diferentes tipos de productos de papel, como el papel soporte para etiquetas como comentábamos, pero también papel gráfico para revistas, por ejemplo. La gran ventaja es que este residuo deja de ir a un vertedero y vuelve a tener una segunda vida para la misma o distintas aplicaciones, ahorrando así materias vírgenes.

– ¿Cómo creéis desde UPM Raflatac que nuestra industria puede y debe seguir colaborando con sus proveedores en esta línea de la economía circular y la sostenibilidad?

Desde UPM Raflatac, nuestro compromiso es ofrecer a los fabricantes de etiquetas y a los propietarios de marcas, productos que les permitan cumplir sus objetivos medioambientales.

Esto implica que cualquier producto que diseñamos permita fabricar etiquetas que faciliten la reciclabilidad y la reutilización de los envases donde van adheridas. Todo ello debe ser demostrable y estar plenamente validado por organismos como FSC, Carbon Trust o ISCC Plus, entre otros.

Todas estas soluciones las aportamos con nuestros programas: “UPM Raflatac SmartChoice™”, teniendo en cuenta las 3R’s: Reutilización, Renovación, Reciclado; y “UPM Raflatac SmartCircle™”, para facilitar la reciclabilidad del envase.

La elección de cualquiera de los más de 150 productos bajo estos programas ofrece impactos medioambientales positivos.

– ¿Creéis desde UPM Raflatac que el sector etiquetero es de los más sostenibles?

La sostenibilidad no es cosa de un sector, implica que cualquier empresa y actividad económica que está en la cadena de producción y reciclado aporte su grano de arena para reducir y mitigar los impactos medioambientales negativos.

Pensamos que las aportaciones que se están haciendo en la industria de la etiqueta adhesiva son muy relevantes para facilitar la reciclabilidad y evitar desperdicios.

Prueba de ello, entre otras muchas, la colaboración de Coreti al programa RafCycle.

Fuente: UPM Raflatac.